2022/11/16 Una de las cosas que más me llamo la atención la primera vez que llegué a Santiago allá por el año 2015 fue lo cerca que se veía (y sentía) la cordillera de los Andes. Observando al este de la ciudad se levanta una enorme muralla de cerros por encima de los 3.000 metros, y justo detrás, imponente, el Apu Wamani o Plomo, guardián del valle. Es por esto, entre otras cosas, que se considera a Santiago como una de las grandes ciudades del mundo con mayor acceso a la alta montaña. En todo caso, mi fijación por estas montañas ha sido constante durante los últimos años, derivando en diferentes incursiones, pasando de los cerros mas pequeños hasta un memorable ascenso al cerro El Plomo en enero de 2018. No obstante, quedaba pendiente recorrer aquella enorme muralla de cerros que componen la Sierra de Ramón. Este fue el objetivo de la última salida realizada con mi amigo Javi de Curicó, con quien nos propusimos hacer la travesía completa, pasando por todas las grandes cimas de la sie...